— Por mais que eu tente amenizar, a verdade é triste assim — reconheceu Antonio. Baixou a cabeça e permaneceu alguns segundos contemplando o asfalto molhado. A vergonha parecia ter curvado seus ombros. — No início, tive dúvidas. Sabia que aceitar aqueles favores significava renunciar a uma parte do dinheiro […]

—Por mucho que intente suavizarlo, la verdad es así de triste —reconoció Antonio. Bajó la cabeza y permaneció unos segundos contemplando el asfalto mojado. La vergüenza parecía haberle encorvado los hombros. —Al principio tuve dudas. Sabía que aceptar aquellos favores significaba renunciar a una parte del dinero que podía llevar […]

—No, no lo hagas —gritó Antonio con todas sus fuerzas—. No lo intentes, María. No te va a gustar. Pero la advertencia llegó demasiado tarde. María ya se había inclinado hacia delante, con los brazos extendidos y el cuerpo entero sometido a una voluntad desesperada. —¿Qué dices? Quiero… llegar… hasta […]