— Por mais que eu tente amenizar, a verdade é triste assim — reconheceu Antonio. Baixou a cabeça e permaneceu alguns segundos contemplando o asfalto molhado. A vergonha parecia ter curvado seus ombros. — No início, tive dúvidas. Sabia que aceitar aqueles favores significava renunciar a uma parte do dinheiro […]
—Por mucho que intente suavizarlo, la verdad es así de triste —reconoció Antonio. Bajó la cabeza y permaneció unos segundos contemplando el asfalto mojado. La vergüenza parecía haberle encorvado los hombros. —Al principio tuve dudas. Sabía que aceptar aquellos favores significaba renunciar a una parte del dinero que podía llevar […]
Maria sentiu o sangue subir ao rosto. — Então você não se limitava a transportar passageiros. Captava clientes para eles. Antonio fechou os olhos por um instante. — Sim. E depois começaram a me pagar de outras maneiras. A resposta, tão breve, caiu entre os dois como uma pedra. — […]
María sintió que la sangre le subía al rostro. —Entonces no te limitabas a llevar pasajeros. Los captabas para ellos. Antonio cerró los ojos un instante. —Sí. Y luego empezaron a pagarme en especie. La respuesta, tan breve, cayó entre ambos como una piedra. —Al principio solo hacía eso —continuó […]
— Não entendo, Antonio. Aquele quarto tinha uma porta. Por que você não tentou sair assim que eles foram embora? Ficar ali trancado, sem poder falar com ninguém e sem saber onde estava, deve ter sido insuportável. Antonio desviou o olhar para a estrada molhada. Parecia procurar na escuridão palavras […]
—No lo entiendo, Antonio. Aquella habitación tenía una puerta. ¿Por qué no intentaste salir en cuanto se marcharon? Permanecer allí encerrado, sin poder hablar con nadie y sin saber dónde estabas, debió de resultar insoportable. Antonio desvió la mirada hacia la carretera mojada. Parecía buscar en la oscuridad unas palabras […]
— Meu Deus, Antonio… Por que você teve de abrir aquela maldita porta? Por que não pisou no acelerador e voltou diretamente para casa? Como a nossa vida teria mudado, a vida de nós três! Por quê? Por que fez isso? — insistia Maria, dominada pela amargura. Antonio abriu os […]
—Dios mío, Antonio… ¿Por qué tuviste que abrir aquella maldita puerta? ¿Por qué no pisaste el acelerador y regresaste directamente a casa? ¡Cuánto habría cambiado nuestra vida, la de los tres! ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? —insistía María, dominada por la amargura. Antonio abrió los brazos, como si tratara […]
— Não, não faça isso — gritou Antonio com todas as forças. — Não tente, Maria. Não vai gostar. Mas o aviso chegou tarde demais. Maria já havia se inclinado para a frente, com os braços estendidos e o corpo inteiro submetido a uma vontade desesperada. — O que está […]
—No, no lo hagas —gritó Antonio con todas sus fuerzas—. No lo intentes, María. No te va a gustar. Pero la advertencia llegó demasiado tarde. María ya se había inclinado hacia delante, con los brazos extendidos y el cuerpo entero sometido a una voluntad desesperada. —¿Qué dices? Quiero… llegar… hasta […]