Tras explicarle Alonso a Sandra cómo se había despedido de su amigo psicólogo… —Mi niña, antes que dejes de verme, tu papi ahora se tiene que marchar. Recuerda lo que te comenté antes. Mucha gente me necesita y tú no querrás que yo les haga esperar ¿verdad, cariño? Como aún […]
Espíritus
—Hmmm… —comentó discretamente Sandra—. Alonso, ¿puedes decirle a mi marido si podemos estar todos juntos en la sala, como antes? —Él te ha oído perfectamente, mujer. Yo solo cumplo las funciones de trasladarte lo que David me diga. —Huy, pues perdona, que se me había olvidado. Está claro que es […]
—Y pensar que casi te echo de casa —expresó Sandra con gesto de preocupación—. Creí de veras que tenía motivos para sospechar y ahora, me avergüenzo por mi falta de confianza. —Tranquila, mujer. Incómodo me sentía yo cuando hablaba contigo por teléfono. No se me da bien mentir y soy […]
Durante unos segundos, un silencio impresionante se apoderó de la estancia. Sandra no sabía ni dónde mirar, ni siquiera lo que hacer, hasta que decidió abandonarse a aquella sensación que la embargaba y cerró sus ojos para concentrarse mejor en las caricias de su antiguo compañero de vida. Solo la […]
—Buena respuesta, ahora lo estás entendiendo mejor. Mira, yo, al principio, me negaba a asumir todo esto. Me lamentaba porque pensaba que había perdido el juicio, que eso podía ser un síntoma de que me estaba volviendo loco. Incluso creí que tenía señales psicóticas en mi cabeza como alucinaciones auditivas […]
Tras quedarse atónita por lo que sus ojos estaban contemplando, la mujer volvió al salón y sin perder de vista la figura de Alonso, se volvió a sentar. —Venga, anímate —intervino el maestro—. Seguro que padre e hija están disfrutando del mejor instante de su último año. La niña, en […]
—Pero, hija —exclamó alterada Sandra—. ¿Qué estás haciendo? Yo no veo nada de nada, excepto a este señor. —Ja, ja, ja… qué divertido es esto, papi. Siento cosquillas al tocarte. Eres muy gracioso. ¿Cómo lo haces? —¡Ven, Paula, ven con mamá! No te pongas tan cerca de este señor, que […]
—Sí, no tenemos más remedio —respondió Sandra con una mueca en su rostro que combinaba la tristeza con la esperanza—. Bueno, caballero… no quiero acelerar las cosas, pero… ¿y la carta? Es que no la veo. Supongo que la tendrás guardada en la chaqueta. Admito que estoy deseando verla y […]
—Ah, entonces, tú eres Alonso, el amigo de mi marido —expresó Sandra con una larga sonrisa en su rostro mientras que le ofrecía su mano en un gesto de confianza—. Anda, pasa, no te quedes ahí. —Sí, muchas gracias. —Oye, antes que nada y perdona por la pregunta, pero… ¿tú […]
—Vale. Vamos a estudiar esa posibilidad. En el improbable caso de que eso sucediera, pues le dices que tu intención era exclusivamente ayudarla, te despides con amabilidad y le dejas tu teléfono por si cambia de opinión. De todos modos, tranquilízate, Alonso. Pensándolo bien, se me hace difícil, por muy […]