—¿De verdad recuperaste la voz? —preguntó María, todavía sorprendida—. Me cuesta creerlo después de todo lo que me has contado. Antonio asintió. —Sí. Al principio no estaba seguro. Carraspeé un poco, casi por instinto, para comprobar si aquella sensación era real. Y cuando escuché un sonido, aunque fuese mínimo, salir […]
LAS TRES VIDAS DE MARÍA
La voz de Antonio se volvió más firme. —Empezó a repugnarme aquella idea del «todo para mí»: mi placer, mi dinero, mi diversión, mis deseos. Había vivido convencido de que era especial, de que podía comerme el mundo y salir indemne. Sonrió con amargura. —Después de morir descubrí lo poco […]
—Al principio —continuó Antonio— aparecieron los recuerdos felices. Su rostro se suavizó durante unos instantes, como si las imágenes que evocaba consiguieran apartarlo de la oscuridad de aquella carretera. —Vi mi infancia, los años del colegio, a mis amigos… Incluso recordé el día en que conseguí la licencia para trabajar […]
María lo observó con incredulidad. —¿Terapia? —Sí. —¿Es otro de tus juegos de palabras? ¿O te estás riendo de mí en mi propia cara? —Jamás te había hablado con tanta sinceridad como esta noche. Ahora no tengo ningún motivo para seguir mintiéndote ni para ocultar mis miserias. —No me vendrás […]
—Por mucho que intente suavizarlo, la verdad es así de triste —reconoció Antonio. Bajó la cabeza y permaneció unos segundos contemplando el asfalto mojado. La vergüenza parecía haberle encorvado los hombros. —Al principio tuve dudas. Sabía que aceptar aquellos favores significaba renunciar a una parte del dinero que podía llevar […]
María sintió que la sangre le subía al rostro. —Entonces no te limitabas a llevar pasajeros. Los captabas para ellos. Antonio cerró los ojos un instante. —Sí. Y luego empezaron a pagarme en especie. La respuesta, tan breve, cayó entre ambos como una piedra. —Al principio solo hacía eso —continuó […]
—No lo entiendo, Antonio. Aquella habitación tenía una puerta. ¿Por qué no intentaste salir en cuanto se marcharon? Permanecer allí encerrado, sin poder hablar con nadie y sin saber dónde estabas, debió de resultar insoportable. Antonio desvió la mirada hacia la carretera mojada. Parecía buscar en la oscuridad unas palabras […]
—Dios mío, Antonio… ¿Por qué tuviste que abrir aquella maldita puerta? ¿Por qué no pisaste el acelerador y regresaste directamente a casa? ¡Cuánto habría cambiado nuestra vida, la de los tres! ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? —insistía María, dominada por la amargura. Antonio abrió los brazos, como si tratara […]
—No, no lo hagas —gritó Antonio con todas sus fuerzas—. No lo intentes, María. No te va a gustar. Pero la advertencia llegó demasiado tarde. María ya se había inclinado hacia delante, con los brazos extendidos y el cuerpo entero sometido a una voluntad desesperada. —¿Qué dices? Quiero… llegar… hasta […]
De repente, María escuchó una voz que le heló la sangre. —Bueno… Servando, amigo, ya nos veremos. Ha sido una noche estupenda. ¡Cuánto tiempo sin coincidir! Venga, compañero, hasta la próxima. El hombre hablaba con un tono pastoso mientras colgaba la llamada en su teléfono móvil. No hacía falta observarlo […]