—Me estás asustando, Ángel —reconoció María, todavía indecisa—. Espero no encontrarme con ningún sobresalto. La conversación con doña Ana me ha dejado muy afectada y ahora mismo no estoy preparada para más disgustos ni sorpresas. —Tranquila, María. Sucederá lo que deba suceder. Todo está organizado y adaptado a tu nivel […]
LAS TRES VIDAS DE MARÍA
—Vaya, doña Ana… No esperaba esa metáfora del árbol y sus frutos. Para su edad, conserva usted una lucidez admirable, sobre todo si la comparo con el desorden que reina dentro de mi cabeza. La anciana sonrió con afecto. —Hay decisiones que solo competen a la conciencia de cada persona. […]
—Querida, siempre he procurado guiarme por el sentido común, aunque reconozco que hay momentos en los que las emociones pueden arrastrarnos. Lo que intento decirte, María, es que cuando llegan las dificultades conviene compartirlas y no encerrarlas dentro de una coraza. Hay que aligerar la carga, y para eso existen […]
—Venga, cállate ya —añadió la trabajadora con cierto desdén—. Además, si estos viejos se murieran todos, ¿de qué íbamos a vivir nosotros? Y si las cosas fueran como antes, cuando los abuelos envejecían en casa de sus hijos, ni siquiera existirían estas residencias. Tendríamos que buscarnos otro oficio. —Eso también […]
Tras aquel abrazo que parecía trascender el tiempo y las circunstancias, ambas mujeres permanecieron unos instantes en silencio. —Entonces, señora… ¿cree que él volverá a visitarla? —preguntó María con suavidad. Ana dejó escapar un profundo suspiro. —¿Quién puede saberlo, hija? No estoy segura de nada. Lo único que deseo es […]
—María, perdona que te corrija, pero tengo la impresión de que cada vez que te enfrentabas a un problema recurrías al recuerdo de tu madre para encontrar una explicación a lo que te ocurría. Y eso, aunque resulte comprensible, también puede convertirse en una forma cómoda de justificar la inacción. […]
—¿Lo ves, María? Solo se trata de profundizar lo justo en las personas. No hace falta esperar a morirse para hacer amistades o intimar con alguien, por muy mayor que sea. Podríamos haber tenido esta conversación mucho antes. La mujer bajó la mirada. Por primera vez se planteó que quizá […]
Tras un breve suspiro, la anciana habló con voz serena: —¿Puedo confesarte un secreto? —Claro, señora. Faltaría más. —Mira, si todavía sigo viva en esta silla de ruedas, en buena medida es gracias a ti. María abrió los ojos con sorpresa. —¿Qué está diciendo, doña Ana? Si le soy sincera, […]
—Verás, María… lo cierto es que mi hijo y yo no llegamos a hablar. Él se comunicó conmigo a través de su mirada. —¿Cómo es eso? —Quiero decir que no necesitábamos palabras para entendernos. Su sonrisa, tan profunda y serena, me hizo comprender que se encontraba bien y que mis […]
—No sé cuántas veces intenté llamarlo por teléfono —continuó doña Ana con la emoción asomando a su voz—. Una y otra vez escuchaba el mismo mensaje: «no se halla disponible». Bajó la mirada. —Y justo cuando mi preocupación estaba alcanzando el límite, sonó el teléfono. María permanecía inmóvil, pendiente de […]