Por sorpresa, aquel individuo del que Carlos ni siquiera sabía su nombre se echó a reír mientras que su mirada denotaba una astucia muy por encima de la que el abogado podía imaginar. —Señor letrado, permita que me ría de su «ingeniosa» ocurrencia. Usted debe pensar que yo soy completamente […]
—¿Eh? Se trata de un compás y un cartabón…interesante… y un triángulo con un ojo abierto en medio del símbolo. Insisto en lo de antes: una vulgar foto de una antigua reunión de masones. Vale. ¿Y qué? Lo que le dije… ¡menuda decepción! Además, la masonería ha sido absolutamente prohibida […]
Tal y como pensaban Rosario y Alicia unos meses atrás, los problemas del abogado aristócrata no habían hecho más que empezar. Se iniciaba un período en el que la acumulación de desgracias tal vez empujase a Carlos a analizar su actitud ante la vida. Y hay circunstancias extremas que llegan […]
—En cuanto te pusiste a hablar de la situación de tu padre por ese asunto de la masonería, tu protectora se situó junto a ti y me ha enviado señales más que suficientes. —¿«Señales suficientes»? —Sí, las justas como para interpretar que la coyuntura será difícil y peligrosa, pero que, […]
—Para el nuevo régimen, ser masón es un delito de lesa humanidad. Representa todo el espíritu contrario a la Iglesia y a sus valores fundamentales. Se acusa a sus líderes de formar una especie de conspiración internacional de tintes progresistas para derribar gobiernos tradicionales o conservadores. Su filosofía se basaría […]
—Veamos, Alicia. ¿De veras que hay motivos como para estar tan preocupada? —Por desgracia, los hay. Rosarito, no sé si habrás leído los periódicos de las últimas semanas, incluso meses, porque aquí llegan con cierto retraso. No olvides que estamos en mitad del campo. —Claro que los leo. Me interesa […]
—Retomando el tema de tu hermano —intervino la ahijada del marqués—, no creo que tu padre tenga información sobre las andanzas de Carlos. Si Alfonso se enterase, tendría un motivo más para preocuparse. Y con la edad, ya se sabe, los problemas pesan más, sobre todo en el ánimo. —Oye, […]
SONETO DEL RUISEÑOR . Un ruiseñor había que al amanecer cantaba afinando para ti mi soneto más apasionado tristón, de plumaje pardo y pico azafranado cómo recitaba, que tu rosa su melodía amaba . Yo ignoraba por qué mis versos declamaba de su trino de miel mi oído vivía enamorado […]
—Solo pienso en los millones de españolas que no pueden ni hablar ni manifestarse, no vaya a ser que reciban una paliza de sus maridos o de sus padres, a fin de que permanezcan calladas. Por eso leo y me instruyo continuamente, por eso estudié letras, por eso me gusta […]
—Eso digo yo. ¿Por qué antes me mirabas con tanta intensidad? ¿Es que acaso viste algo a mi alrededor? Rosarito, que te conozco… venga, ahora no me puedes dejar con la curiosidad en el cuerpo… —Tranquila, hermana. Todo sigue su curso, pero te leo el pensamiento y eres una artista […]