—Es posible, hermana. Solo Dios conoce del trasfondo que afecta a la familia de los Nebrija. Ahora nos toca cuidar de esta chiquilla. Me temo que no resultará fácil su vuelta a la realidad después de lo ocurrido. Ha sido duro. No olvide que aún no es una adulta en […]
—¡Recen, recen todo lo posible! —exclamó Verónica con decisión mientras que procedía a empujar—. Este niño me duele tanto que se me rompe el alma. Aún con las fuerzas menguadas, la hija del conde todavía mantenía la secreta esperanza de que todo aquel proceso finalizase de un modo diferente. A […]
—Claro que sí. ¡Cómo te iba yo a negar ese favor! —afirmó rotundo el doctor—. Lo haré como mejor pueda y solo le pido a Dios que mi discurso ablande los oídos de tu padre y que pueda escuchar de él unas palabras diferentes a las del último período. —Gracias, […]
—Alejandro… ¿de veras que me vas a dar un discurso social o político en mis circunstancias? ¿Es que no ves lo que llevo en la barriga? Se trata de una criatura, de un nuevo hijo de Dios con sus derechos y sus deberes que tendrá que abrirse camino en la […]
—Verónica, he pedido que trajesen a esta habitación una camilla para cumplir con mi función —comentó Alejandro Mendoza—. Por favor, te voy a pedir que te tumbes sobre ella y que te pongas cómoda. Tendré que aligerar tu hábito para hacer bien mi trabajo. Mi niña, espero que no tengas […]
La joven, a pesar de su avanzado estado de gestación, no correteaba, sino que casi volaba por los pasillos y las escaleras que daban acceso a aquella estancia para visitantes; tal era su afán por abrazar y hablar con su progenitor. El motivo lo tenía claro: en lo más profundo […]
—Lo entiendo, querida. A veces, las órdenes de los mayores son difíciles de aceptar, pero antes de desesperar, medita y reflexiona sobre el fin último de su disposición. Yo también he pensado en tu caso, Verónica y creo que tu progenitor solo buscó lo mejor para ti y para tu […]
—Esa posibilidad jamás se habría producido, Ana. Mi padre no lo hubiese permitido, salvo que el joven fuese el futuro rey de España, je, je… Por su negativa, le hubiese matado en su primer encuentro. No conocéis la ira del conde de Valcárcel, un hombre de armas curtido en mil […]
—No me quejo —admitió Verónica con una sonrisa—. Ahora parece que estoy un poco mejor. Al principio de ingresar aquí, lo pasé mal con la fatiga y las náuseas. Fueron muchos cambios acumulados de repente en mi cuerpo. Luego, con el transcurso de las semanas, me miro en el espejo […]
—Pero… ¡si aquí todas vestimos igual! —expresó Verónica mientras se tentaba las ropas—. Bueno, no pasa nada, ya veo que ninguna de vosotras tenéis remedio. Y tú, Ana la menor, ¿cómo te encuentras? Llegaste un poco antes que yo a este lugar. ¿Te has acostumbrado a la vida monástica? —Poco […]