Tras unos instantes de silencio expectante… —¿Te puedo abrazar, Concepción? —expresó con absoluta sinceridad Verónica—. Noto que has sido mi ángel guardián estos días. He perdido a mi hija, pero sin tu ayuda, creo que me habría abandonado al impulso de la muerte, pues hay momentos en los que la […]

—Cuánta razón tenéis, señor —afirmó muy convencida Concepción—. La verdad habla por vuestra boca. En fin, dejemos las cosas como están, cada uno en su lugar. Vos en la medicina y yo entre estos muros. —Cierto, hermana. Que así sea. Bueno, voy a marcharme. Hoy le tengo que dar las […]

—Yo también estoy deseosa de oírte, hermana. Adelante… —Pues verá, su merced, y le ruego que perdone por adelantado la inmodestia de esta sencilla servidora. Ayer, cuando se ponía el sol, encendí un par de velas para ver mejor aquí dentro. Miren por dónde, no sé si por el agotamiento […]

Tras incorporarse el hombre, con su rostro dominado por la emoción, se despidió de las dos monjas. —Le he dado a Verónica palabras de ánimo y ustedes pueden hacer lo mismo. Aunque parezca inconsciente, seguro que su alma las escucha. Es preciso devolverla a la vida. Por favor, persistan con […]

—¡Recen, recen todo lo posible! —exclamó Verónica con decisión mientras que procedía a empujar—. Este niño me duele tanto que se me rompe el alma. Aún con las fuerzas menguadas, la hija del conde todavía mantenía la secreta esperanza de que todo aquel proceso finalizase de un modo diferente. A […]

—Claro que sí. ¡Cómo te iba yo a negar ese favor! —afirmó rotundo el doctor—. Lo haré como mejor pueda y solo le pido a Dios que mi discurso ablande los oídos de tu padre y que pueda escuchar de él unas palabras diferentes a las del último período. —Gracias, […]