—Estoy deslumbrada, lo confieso. Esto es como un palacete y tú debes vivir aquí como un príncipe o algo parecido. Increíble, solo para tu disfrute. —Eh, tranquila. No te ofusques por lo material. Esta casa es solo una parte de mi vida, pero no lo es todo. Y, además, no […]
—Seré una pesada, Madame, pero… ¿cuándo notaré esa mejora en mi situación? —Cuando me traigas información veraz. Si lo que me cuentas son tonterías, no te servirá de nada. Ya sabes cómo es este trabajo y lo que te he pedido. Así que… —De acuerdo. Haré una labor de inteligencia […]
—Así me gusta, Jessica. Todavía no sabes lo que te voy a pedir y ya me has dado el sí. Esa es la verdadera lealtad, la que te apoya con independencia de lo que se pida. Me has alegrado la noche; sublime, por eso hay que pagar tu actitud. Tómate […]
—Cuidado con lo que tramas, chiquilla. No te rías de una veterana como yo o te costará caro. Tú, una vulgar empleada y me vas a echar un pulso… ¿a mí? ¿Qué te has creído, lista? —añadió Giselle mientras que le volvía a tirar del pelo a la joven—. Maldita […]
Pasado un rato, Madame Giselle permanecía sentada en la mesa número cuatro mientras que apuraba otra copa de champagne. Algo pasaba en su cabeza que la hacía notarse intranquila. Al poco, Eva apareció por allí. —¿Me invita a una copa, Madame? —Anda, siéntate. Está bien. Te he mandado llamar para […]
—¿Eh? —exclamó de repente la joven—. Pero si vives en la parte más noble de Madrid… Vaya, a veces he paseado por el barrio de Salamanca y me parecía una zona tan hermosa, con esos edificios amplios, tan altos, con esos jardines tan bien cuidados y perdía tanto tiempo contemplando […]
—Tienes toda la razón, Eva. Es más, añadiré algo: no creo que vuelva por aquí. La reacción de la veinteañera resultó inaudita tras escuchar el mensaje de Armando. Se levantó de repente del sofá, se sentó con lentitud en la cama y tratando de disimular unas lágrimas que caían por […]
—Increíble, aunque ya me había fijado en la ausencia de anillo en tu mano. De todos modos, eso no significa nada. Hay caballeros que antes de entrar aquí, se desprenden de esos objetos que delatan su estado civil o que les incomodan. En serio, Armando… ¿es cierto que no estás […]
—Mira, no soy tonta ni pretendo parecerlo. A un hombre tan guapo y tan galán como tú, le estará esperando una bella dama en su hogar. No te estoy juzgando, simplemente es lo habitual en buena parte de los tíos que aparecen por aquí a desfogarse. Es más, tras varios […]
—Es muy simple, Eva. En cuanto te vi descender por las escaleras, no sé lo que me ocurrió, pero confieso que se me incendió el corazón —admitió el emocionado hombre—. ¿Por qué te iba a mentir? Además ¿qué ganaría yo al engañarte? Es la pura y clara verdad. Eso es […]