—¡Ay, por favor, Rosarito! Dilo ya. ¿Con quién te encontraste? —Con el señorito Carlos. —¿Con mi hijo? Ese idiota. Su comportamiento es imperdonable… Y ¿puede saberse por qué te pego? —preguntó el marqués mientras que se mordía su labio inferior en un gesto de rabia. —No lo sé, padrino. Yo […]
LOS OLIVARES
Don Alfonso se sentía muy satisfecho por haber despertado desde temprana edad la afición a los libros en su querida ahijada. Ello había contribuido notablemente a incrementar en la menor su nivel educativo. En comparación a otras niñas de su edad y de la comarca, Rosario podía considerarse una auténtica […]
—Efectivamente, don Torcuato. Al ver las dificultades que surgían con el parto de la niña, más toda la problemática por la que ya había pasado esta familia, le pedí a Dios que la criatura sobreviviese. Y así ha sido. ¿Qué quiere que le diga? Los pactos están para cumplirlos y […]
—Carlos, ya tienes catorce años. Estás en plena adolescencia. No eres un crío y tampoco puedes vivir sumergido en pensamientos infantiles. Cuanto antes te des cuenta de ciertas cosas, mejor. Mi obligación consiste en estar pendiente del bienestar de las personas a mi cargo. No son solo sirvientes. Ese es […]
—Atenta, Consuelo, porque si el niño nace, te prometo una cosa. Lo digo delante de Antonio, tu marido, para que él quede como testigo de mis palabras. —Testigo ¿de qué, señor? —contestó rápido el hombre. —Si ese hijo tuyo respira y sale de tus entrañas, te juro que yo me […]
En aquella templada tarde de primavera, allá por el año 1919, se oían carreras y gritos dentro de la finca «Los olivares». El mayor alboroto provenía de uno de los espacios construidos no muy lejos de la mansión, la llamada gran caballeriza. Antonio, empleado allí como mozo de cuadras, llamaba […]
—Me parece muy bien, profesor. Te confesaré algo: no es nada fácil encontrar personas como tú en tu mundo. La disponibilidad para este tipo de tareas resulta complicada. Tranquilo, tu esfuerzo no será inútil y tendrá sus consecuencias. No existe ningún sacrificio en la vida que quede sin recompensa. —¿De […]
Transcurridas dos jornadas y a la hora habitual de la noche, el profesor logró desprenderse de su cuerpo y acudir en forma espiritual al salón de su casa. Una extraña fuerza le atraía. La repetición de aquel ritual le estaba ayudando a familiarizarse con aquella importante experiencia. —Buenas noches, Alejandro. […]
—Venga, cariño, bajemos un poco el tono —respondió el profesor mientras que movía sus manos de arriba a abajo en un gesto de distensión—. Yo te comprendo; incluso admito que muchos reaccionarían como tú. Sin embargo, piensa una cosa. Esto puede parecer una locura, pero está ocurriendo. Hemos alcanzado un […]
—Bueno, mi querido marido, creo que ha llegado el momento de hacerte la gran pregunta de la temporada. Sea lo que sea, no soporto esta incertidumbre. Finalmente, ¿qué vas a hacer? —Pero, Lola, ¿qué son esas prisas? Si hará una hora que terminé de hablar con él… Es muy poco […]