—No sé cuántas veces intenté llamarlo por teléfono —continuó doña Ana con la emoción asomando a su voz—. Una y otra vez escuchaba el mismo mensaje: «no se halla disponible». Bajó la mirada. —Y justo cuando mi preocupación estaba alcanzando el límite, sonó el teléfono. María permanecía inmóvil, pendiente de […]

—En primer lugar —comenzó la figura con voz serena—, debo decirte que aún no estás muerta, aunque ya te disponías a celebrarlo. Todavía estás a tiempo de regresar. Pero de eso hablaremos más adelante. Hizo una leve pausa. —En segundo lugar, ese espíritu protector al que hacías referencia… está agotado. […]