SÁLVAME, MUJER Me llama la vida y yo desnudo me avergüenzo por mi orgullosa ignorancia por la desfachatez de mi ego que una y otra vez tropieza en el hierro candente de mis defectos Por eso apareciste tú, novia eterna con tu blanca inteligencia de mirada clara y sonrisa complaciente […]

2

—Pero… ¿cómo, padrino? —preguntó una intrigada Rosarito—. Forzar las cosas podría alejarle para siempre de mí. Yo sé que me muero por tenerle cerca, por abrazarle o por escuchar su voz pronunciando mi nombre, pero si eso implica que él se sienta obligado… entonces podría ser peor el remedio que […]