Un rato más tarde, Verónica se inquietó: hacía demasiado que no veía a la adolescente. Fátima rara vez se alejaba de su mentora; parecía como si un hilo invisible, anudado desde el cielo, las mantuviera juntas. Entró en la cocina, donde varias hermanas ultimaban el almuerzo, y preguntó en voz […]