—Pero… ¡por la Virgen Inmaculada y todos los santos! —exclamó Concepción, casi tartamudeando—. ¿Qué denuncia es esa? Es completamente falsa, os lo juro, mi señor fiscal. —Os noto muy nerviosa, hermana —respondió el inquisidor, midiendo cada palabra con fría severidad—. No me obliguéis a pensar que ese temblor es reflejo […]