—Martina, por Dios, te lo voy a dejar muy claro. De esta que te habla no saldrá ni una sola palabra. Y espero que de ti tampoco, por tu bien. Te expones a una segunda denuncia y en ese caso, me temo que en tu cara estaría escrita tu perdición, […]
—Martina, por Dios, te lo voy a dejar muy claro. De esta que te habla no saldrá ni una sola palabra. Y espero que de ti tampoco, por tu bien. Te expones a una segunda denuncia y en ese caso, me temo que en tu cara estaría escrita tu perdición, […]