—Mira, te demostraré mi amor ahora mismo. —No, déjalo, Martina. Esto se está convirtiendo en una obsesión para tu cabeza. ¿A quién se le ocurre penetrar en la celda de una compañera con la epidemia de peste que tenemos? A ti, solo a ti. Además, no me apetecen tus tocamientos […]