—Me alegro mucho por tu decisión, Verónica —afirmó el médico esgrimiendo una ligera sonrisa de complicidad—. Tu familia siempre ha sido muy importante para ti. Seguro que tu madre estará orgullosa de su hija pequeña, aquella a la que educó con tanta dedicación y esmero. —Dios mío, Alejandro, debo entender […]