Una vez que aquel señor se marchó de «Le Paradis», Giselle prefirió esperar a la finalización de los servicios de la jornada para hablar con Eva. Llegado el momento… —¿Eh? Encima durmiendo. Pero… ¡qué descaro, mon Dieu! Venga, arriba. ¿Qué pretendías, chiquilla? ¿Acaso dormir como un angelito después de tu […]