—Pero…bueno, ¿qué es este cuchicheo en mi salón? A ver ¿qué hacéis aquí y de qué habláis? ¿Es que no es la hora de vuestro descanso? Luego de fijarse bien en los rostros… —¿Cómo? Anda, pero si ha regresado la oveja perdida —manifestó con gran sorpresa la Madame—. ¡Vaya con […]