—Perdona, cariño, pero has mencionado la palabra «error» —afirmó la mujer levantándose del sofá—. —Sí —respondió con sequedad el hombre—. ¿Acaso preferirías un término más refinado como «negligencia»? —Es que no te comprendo, mi amor. Una vida es una vida, la plenitud llevada a su máxima significación. Te puede gustar […]