—¿Lo ve? Tómese el tiempo que necesite. Cuéntelo. Así ambos nos quedaremos más tranquilos. Si no me he equivocado, en ese sobre debería haber doscientas cincuenta mil pesetas. —¿Ya estamos? ¿No pensará que se va a llevar a Eva por la mitad del valor que hemos acordado? ¿O cree acaso […]