—Siento decirlo, Monsieur. Ese dinero es totalmente insuficiente. Dadas las dudas que observo en su proceder, así como su cicatería, empiezo a sospechar que al poco de llevarse a mi niña, usted me la va a devolver. Quizá, una vez pasada su fogosidad, se encaprichará con otra. Por favor, ¿me […]