—Cuidado con lo que tramas, chiquilla. No te rías de una veterana como yo o te costará caro. Tú, una vulgar empleada y me vas a echar un pulso… ¿a mí? ¿Qué te has creído, lista? —añadió Giselle mientras que le volvía a tirar del pelo a la joven—. Maldita […]