4

Dios mío, cómo lloraba. La ansiedad se había apoderado de mi ser hasta penetrar en mis entrañas y eso que solo habían transcurrido unos días desde el suceso. No sabría cómo explicarlo, pero se trataba de una angustia existencial, porque nunca me había enfrentado a una experiencia tan abrumadora. ¿Cómo […]