—Haces bien, «hermana». Sin embargo, debes corregirte. —¿Yo? ¿Una futura marquesa? ¿Cómo osas, plebeya? ¿Cómo te atreves a rectificar a un miembro de la aristocracia? Ja, ja, ¿has visto lo pronto que se me han subido los humos? Que conste que estoy de broma. —Desde luego, Alicia. Siempre tuviste un […]