La hija del marqués no podía mostrarse más preocupada por el estado de conmoción que mostraba Rosarito. En todo momento y para tratar de calmarla, se ofreció para estar receptiva y atenta con su invitada. —Venga, dime, te preparo algo con rapidez. ¿Qué te apetece? —Sí, por favor. Tráeme una […]