—¿Tan «di-cho-sa»? —contestó Alfonso silabeando su expresión—. Veamos, hija. Me pregunto una cosa: si yo hablase con tu querido Rubén y él, de propia iniciativa, no estuviese interesado en ti… ¿Lo aceptarías, sin más? Los seres humanos tomamos decisiones basándonos en nuestra libre voluntad. Es un principio máximo el respeto […]