—Pero… ¿cómo te atreves a amenazarme en mi propio bufete, zorra? —expuso Carlos mientras que apuraba indignado el último trago de su copa de brandy—. Anda, vete antes de que yo mismo te eche a patadas de aquí. —¿Qué, chulo de mierda? ¿Acaso le ibas a pegar a una mujer […]