—Sí, don Alfonso. Le prometo que el trato a esos guardias civiles resultará exquisito. Si van a almorzar lo mismo que sus invitados y sus hijos saldrán satisfechos de «Los olivares». —De acuerdo, doña Concha. Voy a mi despacho. En cuanto lleguen los ilustres visitantes, porque para eso mandan ahora […]