Fechas más tarde, tras apretar el timbre de la puerta… —Buenas tardes, señora —dijo Sandra mientras saludaba a la abuela de la pequeña Marina. —Ah, hola. ¿Cómo estás? Encantada de conocerte. Mi yerno me ha hablado de ti. Dice que eres una persona estupenda. —Ah, pues muy agradecida. No creo […]