En el momento previsto para la siguiente sesión, una escena habitual se repetía en el salón de la casa de Alonso. —Buenas tardes, señor Álvarez. —¿Eh? ¿Ahora me vas a llamar por mi apellido? —Je, je. Quería comprobar tu reacción. Ha sido graciosa la expresión de tu cara. Me ha […]