Algo más tarde… —Saludos cordiales, David. ¿Cómo estás? ¿Reflexionando? —Ah, Viktor, cada vez me sorprendes menos. Me estoy acostumbrando a tus idas y venidas. Estoy aquí, tranquilo, disfrutando de este Parque del Retiro, el mejor de Madrid, sin duda. De pequeño, solía venir mucho aquí a jugar con la pelota. […]