Ese mismo día, en torno a las 22 horas… —Mami, mami, ¿vienes ya? —Ah, bien, esa es mi niña. Anda, dale un abrazo a tu mamá. ¿Ves como merece la pena esperar? Ya estoy aquí, a tiempo. Te leo un cuento y a dormir ¿vale? ¡Ay, Marina, para ya un […]
Ese mismo día, en torno a las 22 horas… —Mami, mami, ¿vienes ya? —Ah, bien, esa es mi niña. Anda, dale un abrazo a tu mamá. ¿Ves como merece la pena esperar? Ya estoy aquí, a tiempo. Te leo un cuento y a dormir ¿vale? ¡Ay, Marina, para ya un […]