—En efecto, David. Y yo te agradecí tu respuesta, aunque mi mujer no se quedó muy conforme. —Vale, pues vayamos al asunto. ¿Puedo saber por qué te has escapado a toda velocidad de este escenario? —Pues es obvio, amigo. Como me causaste dudas con tu mensaje, simplemente, quise asegurarme. Eres […]