—Perfecto —añadió David convencidísimo a esa hora del éxito de su misión tras su reparador descanso—. Estamos de acuerdo. Vayamos cuanto antes a su casa. La verdad es que se me ha despertado el interés por conocer a ese tal… —Alonso Álvarez, no lo olvides. —Oye una cosa, profesor. Y […]