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—Caramba, Sonia, qué gran responsabilidad estás poniendo en mis manos. ¿Y si yo fuese un peligroso ladrón y cuando llegases a casa, lo vieses todo desordenado y hubiera robado hasta las bombillas? —Pero, ¡si serás idiota, León! —afirmó la joven con una gran carcajada—. ¿De verdad crees que le dejaría […]