En la mañana del lunes… —Pero, jefa —comentó sorprendida Elisa—. ¿Qué horas son estas? Hacía ya mucho tiempo que no llegabas tarde. —Pues sí, tienes razón —respondió Sonia con gesto de cansancio—. Escuché el reloj y ya ves, como si estuviese sorda. —¡Ay, ay, ay, que una ya ve por […]