Querido hermano que tronchaste el árbol de tu aliento: aunque te halles preso de la confusión, te pido encarecidamente que escuches lo que voy a decirte durante unos instantes; luego, usando tu libre albedrío, que pienso respetar, haz lo que tu voluntad te dicte. Yo sé que arrastrabas problemas graves, […]