—De acuerdo —declaró con voz grave y tono sosegado el presidente del tribunal—. Esta tarde, ventilados todos los trámites, los miembros aquí presentes del Santo Oficio nos retiraremos a deliberar y, mañana, daremos lectura al veredicto. En el rostro de fray Bernardo asomó una rabia difícil de disimular; aun así, […]