—¿Y qué más ocurrió aquella jornada? —preguntó fray Bernardo, como si la respuesta anterior no le bastase. —Nada más, mi señor —respondió el franciscano—. Tras terminar mi labor en el convento, me despedí de las monjas y regresé a mi iglesia. —Claro —repuso el dominico, impaciente—. Debo suponer que a […]