—El demonio se deja ver en los lugares más insospechados y, en ocasiones, se cuela en los conventos de monjas para desafiar el poder de Dios y desplegar su maldad —afirmó el inquisidor con aplomo—. Solo precisa almas dispuestas a entregarse a sus apetitosas propuestas. Decidme, ¿creéis que esos prodigios […]