—Calma, amigo —expresó la joven mientras espiraba con fuerza—. Tengamos un sábado tranquilo, aunque a lo mejor, te aburres conmigo. Es cierto que sé algunas cosas de ti, pero ignoro tu carácter, cómo te diviertes, qué piensas de la vida y qué quieres hacer con ella. —¡Vaya, cuántas preguntas! Solo […]
