SERÉNATE Serénate, mi amor, duerme con tus sueños Si me añoras, es porque sabes que vivo si me recuerdas, es porque crees en mí No me guardes rencor, pues era mi hora no me extrañes, que somos inmortales Escucho la melodía de tus palabras tristes ese poema de ausencia mil […]

A esa hora de la mañana, había mucho revuelo en el convento. Las carreras por los tranquilos y a menudo silenciosos pasillos de la edificación se sucedían. —Venga, novicia —dijo una de las hermanas—. Vaya a buscar a la hermana Genoveva. La reverenda madre pregunta por ella. —Sí, ahora mismo. […]