Fray Bernardo se inclinó hacia adelante, esta vez con temple. —Entiendo; mas, como vos misma afirmáis, no pasa de suposición. Lástima que solo podáis conjeturar. Eso sí: vuestra imaginación es portentosa. —Puede —admitió la monja—, pero no logro arrancarme esa escena de la cabeza; vuelve y vuelve. —¿Guardáis algún celo […]