ALMAS EN GUERRA (4) Espíritus armonizados

—Hay algunos aspectos —añadió Santiago—, que solo encuentran explicación desde el desconocimiento. Si muchos supieran que a menudo, la abundancia de bienes puede marcar una inclinación a perpetuar ciertos defectos… En cualquier caso, ya sabes que los espíritus deben enfrentarse a todo tipo de pruebas, entre ellas la riqueza y la pobreza en la existencia terrenal, la salud del vehículo orgánico o las limitaciones físicas y así tantos y tantos aspectos. Créeme que el escenario donde se coloca al individuo es importante, pero lo es más la voluntad del sujeto por evolucionar. Ese impulso, cuando es fuerte, es independiente a la época e incluso a las circunstancias. Por tus conocimientos, ya sabes que no dejamos nada al azar aunque siempre tenemos en consideración, hasta donde resulta posible, las demandas que cada alma nos hace. Como te decía y merced a su programación, Alfonso está pasando ahora por una infancia feliz, sin excesivas complicaciones, a diferencia de otros espíritus que moran en su ciudad y que se hallan sometidos a un buen número de limitaciones materiales.

—He entendido bien. Sin embargo, en cuanto supere ese período y su espíritu saque al exterior todo eso que viaja con él en la mochila del pasado, las cosas cambiarán y se harán más difíciles.

—Así será, Diego, porque todo ese cúmulo de experiencias repletas de dolor que él ha causado anteriormente bajo el gobierno de su ego despótico, saldrán a la luz tarde o temprano en forma de tendencias. Ignorar esta posibilidad sería absurdo. Ese será el instante preciso en el que habremos de intervenir. Tú y yo operaremos de forma adecuada y coordinándonos, para que a través de nuestra influencia y respetando su libre albedrío, él tenga la posibilidad de cambiar la estructura de su perturbada alma. Como antes apuntabas, su grado de estancamiento es intenso, lleva mucho tiempo paralizado debido a sus disposiciones negativas y es hora de darle un fuerte impulso para que pueda comenzar su proceso de recuperación. Nuestra misión es velar por estos hermanos que a pesar de sus oportunidades, no acaban de despertar. Nosotros seremos su estímulo y él deberá elegir entre implicarse a fondo en su propia evolución o en volver a recaer en las faltas de un oscuro ayer.

—Entonces, Santiago ¿Cómo será ese proceso de coordinación entre nosotros?

—Dadas las circunstancias y para asegurar nuestro propósito —tomó la palabra el mentor Bernard—, la colaboración entre vosotros deberá ser muy estrecha. Tú, Diego, encarnarás en un cuerpo para que en el futuro y en el momento oportuno, estés cerca de Alfonso y puedas actuar de manera directa sobre él. Además de eso, sentirás en tu interior la voz de Santiago con la claridad que solo un médium de tu condición desenvolverá en el plano físico. Te acompañará en todo instante como tu genio protector. De este modo y una vez que despliegues tu desarrollo racional y tu madurez como hombre, tendrás abierta la vía para escuchar sus indicaciones y adaptar así tu comportamiento a las demandas del momento. Ten en cuenta una cosa: aunque conozcamos a Alfonso, no sabemos exactamente como él va a reaccionar una vez que se vaya enfrentando a las distintas vicisitudes de su vida. No obstante, ahí estaréis ambos para asistirle, cada uno desde un plano diferente de la realidad.

—Claro, maestro —asintió Diego—. El libre albedrío de Alfonso y sus ganas por mejorar o por permanecer atrofiado marcarán también nuestra actuación.

—Así es —prosiguió Bernard—. Mirad, las circunstancias belicosas en las que Alfonso se va a ver envuelto, condicionarán su actitud. Será la ocasión para que las antiguas pulsiones que tanto le han afectado salgan a la luz. Será un período radical, de extrema importancia, en los que precisará de vuestra ayuda. Haréis el trabajo a vuestro estilo y con vuestros conocimientos, como almas que se cruzan en su existencia para tratar de reconducirle desde el amor y la comprensión, que es donde más flaquea. Constituirá la coyuntura perfecta para hacerle recordar sus promesas, ese compromiso adquirido aquí en Nueva Europa antes de descender a la Tierra y que no es otro que el de renovarse por dentro para dejar atrás esa estela de egoísmo y esa huella de maldad que marcan su pasado.

—Estaba reflexionado, Santiago, sobre nuestra profunda colaboración, esa que deberemos mantener en el plano terrenal para alcanzar nuestros objetivos. Para mí, será como un sueño, como un vivir a medias entre la carne y el espíritu. ¿No te parece, hermano?

—Ja, ja… —respondió entre risas Santiago—. Has estado ocurrente, amigo. Ciertamente, nos necesitaremos y ya te adelanto que tendrás tanto contacto conmigo, que habrá días en los que guardarás dudas sobre la esfera en la que habitas. Sin embargo, eso no habrá de sorprenderte. Ya ves, se trata de otra nuestra de cómo dos seres con distintos soportes pueden cooperar entre ellos con la vista puesta en el éxito de la misión. No podríamos renunciar a ese “privilegio” que es la ayuda mutua, la caridad hecha acto, un requisito esencial que poseen las almas en evolución.

—Me alegro de escucharos en ese tono amistoso —expresó Bernard—. Ya observo que congeniáis rápido, lo que me produce una enorme satisfacción. Ese es el motivo principal por el que buscamos a espíritus como vosotros, seres que por vuestro desarrollo y por vuestro sentido de la responsabilidad os apoyareis mutuamente. Oyendo vuestras palabras, no dudo de que pondréis todo vuestro empeño en cumplir con la misión. Más tarde, una vez superado el desafío, llegará la hora de los análisis.

—Maestro, una última cuestión —indicó Diego—. Considerando la libertad de la que va a gozar Alfonso para guiar sus actos y conociendo esas tendencias nocivas tan asentadas en su alma, ¿qué ocurrirá en el hipotético caso de que surjan complicaciones? En otras palabras, ¿habría que prever un replanteamiento de este grave asunto si él se desentendiera por completo de nuestra influencia, de nuestros consejos?

…continuará…

 

 

2 Replies to “ALMAS EN GUERRA (4) Espíritus armonizados”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *